El maestro silencioso

El maestro silencioso y triste
que nunca sonríe.
Para coordinar los instrumentos
es necesario ritmo, gracia.
Los tiene.
Violín y piano en compaso.
La orquestra no tiembla.
Pulsa.

A pesar de los movimientos delicados
está en una guerra.
Maestro y general a la vez.
El uniforme azul no teme
la multitud verde.
Hoy tampoco teme su propio color.

En la batalla no mata desordenadamente.
Se queda en un rincón esperando
calmo y paciente como la nota
El momento de brillar llega.
Noble, solo
sólo se ve magia en el caminar.
El correr para la muerte no lo asusta.
De esta forma
tiene el mundo a sus pies.

Fuera de sus dominios
el ejército azul sigue grande.
El que carga la diez derrotó
a más de cuarenta mil:
Alrededor, el llanto del público.
Los enemigos murieron.
La sinfonía quedó bella.
Ahora saben que en la tierra
no hay inmortales.

Sonrió.
Y volvió.

21/06/07 – 1:34 p.m.

***

 

Não entendo quase nada de futebol, mas ontem assisti à final da Libertadores entre Grêmio e Boca Juniors. No primeiro confronto, semana passada, deu Boca: 3 a 0 na Bombonera. Novamente, a equipe argentina venceu os brasileiros com expressivos 2 a 0 e conquistaram pela sexta vez a América. O responsável: Juan Román Riquelme, o 10 que, em decisões, quase sempre merece a nota da camisa que ostenta. Estava emprestado ao Boca, agora regressa ao Villarreal da Espanha. Foi-se.

Postado por Mateus Campos