La belleza está en la finitud

La belleza está en la finitud.
Una vida es lo que es solo por la muerte
pues la felicidad no es hecha para durar.
Lo corto, lo rápido, lo que se nos escapa
como el viento suave en una noche estrellada
cuando pienso por que ha acabado.
Porque hay que acabar.
El amor, por lo que significa, tiene que ser
breve como una mirada inicial;
fuerte como la tormenta y con la certeza
de que las nubes oscuras pasarán.
A veces se va el amor y se queda el alma.
Si parto antes de ti, dejo el alma contigo
para que la cuides; la conoces mejor que yo.
De todas maneras, ella ya te pertenece.
Porque hay que acabar.

Postado por Mateus Campos

Poema Veinte

Poema de Pablo Neruda

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: ” La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”.
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

***

É bom colocar de vez em quando aqui texto dos verdadeiros mestres da palavra para ver como se constrói uma boa poesia. Após uma conversa virtual e a leitura do poema, escrevi uns torpes versos também. Seria um insulto postá-lo logo após essa obra-prima de Neruda. Algum dia, talvez. Mas temo que faça parte da relação interminável que tenho de textos que não merecem ser publicados. Aliás, frequentemente acho que nada do que escrevi aqui é digno de ser lido por qualquer pessoa. Chega a ser perda de tempo para os meus três leitores os quais tanto admiro, e tempo é justamente o produto que mais seria vendido no mundo de hoje, caso fosse possível. Desculpem, não foi um bom dia. Na verdade, acho que no fundo não tem sido há uns dois meses. Mas não se pode parar. De alguma forma…

Postado por Mateus Campos